El incansable promotor de espectáculos (en primer lugar) Jorge Esma Bazán, director de Cultur (en segundo), de nuevo sale a escena en una nota de escándalo pero no por su voluntad sino por obra y gracia del Ayuntamiento de Mérida en el polémico caso de la actuación de la cantante Shakira en un concierto previsto para el 16 de julio próximo.
Más allá de si es verdad que la Comuna meridana paga más de 22 millones de pesos por traer a esta artista, lo cierto es que nada parece salirle bien a las autoridades del municipio: si no es por la compra de unas luminarias, en las que sospechosamente se liga a un proveedor único que también arrienda vehículos, es porque paga por fuera a la asesora en imagen del gobierno de Ivonne Ortega para que también le maneje su marketing o bien, porque no está cumpliendo con sus promesas básicas de campaña…de combatir la pobreza, mejorar el transporte, la vialidad, el centro histórico, etcétera, etcétera.
Sale de un escándalo para entrar a otro sin tener manos de apoyo y lo peor, construyéndose una imagen como la que ya arrastra Ivonne Ortega que mientras más fama tiene en el plano nacional, más adeptos pierde en Yucatán. Al final, parece que es precisamente eso lo que quiere. Enhorabuena… porque ya en su natal Dzemul no la quieren, «porque ya la conocen» (fue alcaldesa) y ahora va en busca de la presidencia de la República… primero para su amigo Enrique Peña Nieto y luego, ¿por qué no? para ella.
Es en el escándalo con los reflectores encima como estos políticos se van labrando su futuro, escalando posiciones, en detrimento de quienes creyeron en ellos y lo peor, del estado, como es el caso que nos ocupa.
Volviendo al tema, el señor Esma Bazán parece ser el único que no se despeina ni se preocupa por nada; lleva años sin informar de sus cuentas y, cuando lo hace, las presenta a medias.
No sobra decir que todo esto está contribuyendo a minar la imagen del Partido Revolucionario Institucional y no sería extraño que le reste votos en la próxima contienda presidencial, ya no se diga en la estatal y las municipales. Al tiempo.
