Cuarenta y dos grados

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MÉRIDA, la llamada mejor ciudad para vivir, pareciera no serlo tanto por estos primaverales días, debido a las altas temperaturas.

El intenso calor que se registra en estos días, hace dudar un poco a propios y extraños sobre este honroso título porque a nadie le gusta una ciudad donde haya calor de 40 ó 42 grados. 

El meridano promedio está encantado con este clima porque en cierto modo parece ser un «filtro», un muro invisible que impide la entrada de más gente, que venga a cambiar el cómodo estilo de vida de esta capital. 

Mientras caen las lluvias, los yucatecos saben que este calor es como un escudo protector de la llegada masiva de más gente, que venga a poblar y cambiar los modos de vida.

Bienvenidos al infierno, rezan los memes que hay por todos lados, más otras muchas bromas que circulan al «calor» de estas temperaturas, que ponen a prueba al más plantado de los que hoy disfrutan de la mejor ciudad.

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